lunes, 13 de julio de 2026

La bacanal de Lastra, la bacanal de Cortázar

"Los ángeles" apareció primero en De tierra y escapularios y después en Cuentos. Narra las desventuras de tres amigos, compañeros de un internado católico, que se quedan castigados un fin de semana y descubren que los curas y seminaristas montan orgías entre ellos.

La trama es muy parecida a lo que narra Cortázar en "La escuela de noche", de Deshoras, unos veinte años después, en la que dos amigos se cuelan de noche en la escuela de magisterio a la que asisten y descubren más o menos lo mismo. Y también el más repulsivo de los juerguistas es el más histriónico entre ellos, con diferencia. Después también viene el castigo.

No sé si Cortázar ha plagiado a Lastra o es que ambos escritores armaron sus cuentos al calor de un par de cosas comunes en esas épocas e incluso hoy. Es decir, que quienes detentan el poder, por muy blancos y heterosexuales que sean a la luz del día, siempre esconden algo. Y mostrarlo es un acto de subversión, aunque haya motivos para denunciarlo también como un acto de homofobia, como ilustra Ian McEwan en Amsterdam.

En todo caso, Georges Bataille fue un gurú en esa época, y su influencia atraviesa seguramente la obra de Lastra y de Cortázar.

miércoles, 8 de julio de 2026

Rosaura no cuenta la historia de Rosaura (novela de Ricardo Güiraldes)


Rosaura es la protagonista de Rosaura, que no cuenta la historia de Rosaura, sino de Caperucita Roja y de Anna Karenina, publicado por el escritor argentino Ricardo Güiraldes 1918.

El marco espacial es Lobos, un pequeño pueblo de la provincia de Buenos Aires. Allí llega el veneno que representa el tren, es decir, el veneno de la modernidad, que es malo siempre que son las clases oprimidas las que se modernizan, con lo que ya sabemos desde la primera página que la novelita va a ser reaccionaria, y que va a venderte la moto de lo buena que es la bendita ignorancia para la gente pobre. Güiraldes no se priva de acumular metáforas sobre el tren, que es para él un reptil, como la tentación de Eva, y un cíclope de ojo ciego e indiferente, que avanza. Un presagio detrás del otro, porque Rosaura es Anna Karenina.

Y como también es Caperucita Roja, a Rosaura la seduce un tipo que, después, resulta que era bastante hermana, date cuenta. Y todo por culpa de que salió de su casa y no siguió el camino recto. Pero bueno, tampoco es que pase el test de Bechdel, Rosaura, a pesar de que conversaciones entre mujeres, alguna incluso con nombre, hay varias.

En definitiva, Rosaura es otra obra más en la que una protagonista femenina no vive una aventura, sino que, simplemente, es castigada, y que sirva de aviso a navegantes.